El Museo de los Caminos del Palacio de Gaudí presenta este miércoles la Pieza del Mes de abril, que se integra en la programación especial dedicada a Antonio Gaudí con motivo del centenario de su fallecimiento. Tras los primeros meses del año, en los que se han mostrado piezas originales del arquitecto conservadas en el propio Palacio, abril marca la incorporación de nuevas obras procedentes de la Basílica de la Sagrada Familia.
Estas maquetas, actualmente expuestas en un espacio destacado de la segunda planta, serán trasladadas en mayo a la planta noble, donde permanecerán hasta la clausura del Año Gaudí.
En esta ocasión, el público podrá contemplar por primera vez en Astorga dos piezas excepcionales procedentes de la Basílica de la Sagrada Familia, fruto de un convenio de colaboración establecido entre ambas instituciones. Este préstamo marca el inicio de una serie de piezas que se irán desvelando a lo largo de los próximos meses procedentes de la obra magna del arquitecto reusense.

La primera de las obras es la Maqueta de la Basílica de la Sagrada Familia (escala 1:400), realizada en 2025 por el Taller de Modelistas de la Sagrada Familia en poliamida PA11 y pintura acrílica. Esta pieza permite comprender de un solo vistazo la complejidad de uno de los proyectos más ambiciosos de la arquitectura contemporánea. Desde sus orígenes, cuando el librero Josep María Bocabella impulsó la construcción de un templo expiatorio sufragado por donativos, hasta la llegada de Gaudí en 1883, la basílica fue transformándose en una obra profundamente personal.
Durante más de cuatro décadas, Gaudí desarrolló un proyecto en constante evolución, consciente de que no vería concluida su obra. La maqueta expuesta refleja ese pensamiento arquitectónico total: una planta basilical de cruz latina, un sistema de torres de estructura parabólica y un interior concebido como un bosque de piedra, donde la luz, la naturaleza y el simbolismo configuran una auténtica catequesis visual. La basílica se erige así como una “Biblia en piedra”, síntesis de fe, técnica y observación de la naturaleza.

Completa la exposición la maqueta de un pináculo de la Basílica de la Sagrada Familia, elaborada en yeso moldeado por el mismo taller. Esta pieza reproduce uno de los remates de la fachada del Nacimiento, la única que Gaudí vio prácticamente concluida. En ella destacan los símbolos episcopales que coronan las torres, elementos que encuentran eco en el propio Palacio Episcopal de Astorga, donde el arquitecto proyectó ángeles portando la cruz, el báculo y la mitra.
La fachada del Nacimiento, levantada entre 1894 y 1930, constituye una exaltación de la vida y de la creación divina, con un lenguaje orgánico y naturalista que conecta directamente con el ideario gaudiniano. Su orientación al este refuerza este simbolismo, asociando el nacimiento de Cristo con la luz del amanecer.
Con esta Pieza del Mes, el Museo de los Caminos invita a redescubrir la figura de Gaudí desde una perspectiva íntima y didáctica, poniendo en diálogo dos de sus universos creativos: el de Barcelona y el de Astorga. Una oportunidad única para adentrarse en el proceso creativo de uno de los arquitectos más influyentes de la historia y comprender la profundidad simbólica de su obra.

