Gaudí y el obispo Grau, Amigos Mayores de la Catedral de Astorga

Palacio de Gaudi
Juan Bautista Grau y Vallespinós y Antonio Gaudí.

La relación entre ambos fue más allá de lo profesional, forjándose una amistad que dejó una huella profunda en el arquitecto. La estancia de Gaudí en Astorga marcó un punto de inflexión en su trayectoria, influyendo en su concepción de la arquitectura como una expresión de fe, entendida como una auténtica “catequesis de piedra”.

Tras el fallecimiento prematuro del obispo, Gaudí asumió la responsabilidad de diseñar su sepultura en la Catedral, respetando la voluntad de Grau de ser enterrado a los pies de la Virgen, en la capilla de la Inmaculada Concepción.

Asimismo, la Catedral ejerció una notable influencia en el diseño del Palacio Episcopal. Elementos como los arbotantes, la verticalidad de las estructuras o la riqueza de las vidrieras encuentran un claro paralelismo entre ambos edificios. Esta conexión se hace especialmente visible en espacios como la capilla o el salón del trono del Palacio, donde Gaudí reinterpretó el lenguaje gótico con su inconfundible estilo.

Como es tradición desde hace más de tres décadas, el nombramiento se hará oficial el próximo 14 de agosto, al término del rezo solemne de las Vísperas de la Asunción en la Catedral. El galardón será recogido por el director del Palacio de Gaudí, Víctor Manuel Murias Borrajo.