La plaza Eduardo de Castro de Astorga incorporó este sábado 26 de septiembre una nueva escultura dedicada a Pío Gullón Iglesias (1835-1917), en un acto que contó con la presencia de autoridades municipales, provinciales, autonómicas, nacionales, religiosas y militares. La pieza, realizada por el escultor Amancio González, forma parte del proyecto artístico impulsado con motivo del Año Gaudí 2026, que conmemora el centenario de la muerte de Antonio Gaudí y pone en valor la estrecha relación del arquitecto con Astorga.
La nueva escultura completa el conjunto de obras que este año se han incorporado al entorno del Palacio de Gaudí, junto a las dedicadas al propio Antonio Gaudí y al obispo Juan Bautista Grau Vallespinós, también realizadas por Amancio González. Las tres figuras están estrechamente vinculadas a la historia del Palacio y, desde el punto de vista historiográfico, son consideradas los «tres soñadores» e impulsores indispensables del proyecto que dio lugar al actual Palacio de Gaudí.

Pío Gullón, una figura clave para hacer realidad el Palacio
Nacido en Astorga en 1835, Pío Gullón Iglesias fue periodista, político progresista y financiero. A lo largo de su trayectoria pública ejerció como diputado por el distrito de Astorga, senador vitalicio, ministro de Estado y gobernador del Banco de España en dos ocasiones.
Su papel fue especialmente relevante tras el incendio que destruyó el antiguo palacio episcopal en diciembre de 1886. Desde su posición política en Madrid, Gullón intervino para impulsar la reconstrucción y gestionar ante el Ministerio de Gracia y Justicia el compromiso del Estado con la financiación de las obras.

Su intervención también resultó determinante para desbloquear la tramitación del proyecto diseñado por Antoni Gaudí. Las características innovadoras de la propuesta arquitectónica habían generado objeciones y retrasos durante su paso por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. La intervención de Gullón permitió que el proyecto obtuviera finalmente la aprobación en febrero de 1889, haciendo posible la convocatoria de la subasta e inicio de las obras.
A su papel en la construcción del Palacio se sumó su defensa de la continuidad de la Diócesis de Astorga. En el Senado, Gullón defendió la permanencia de la sede episcopal en la ciudad en un momento en el que se planteaba su supresión para adecuar los límites de las diócesis a los de las provincias civiles. En este contexto, la construcción de un nuevo palacio episcopal, junto a la catedral y el seminario, constituía para Gullón un argumento de peso en favor de la continuidad de la diócesis.
Un benefactor de su ciudad natal
La vinculación de Pío Gullón con Astorga fue más allá de su intervención en el proyecto del Palacio. Como una de las figuras de referencia de las redes políticas madrileñas conocidas popularmente como «la murga astorgana», aprovechó su posición para promover diferentes mejoras para su ciudad natal.
Entre ellas destacó su intervención en la llegada a Astorga de la prolongación del Ferrocarril del Oeste desde Benavente, así como las gestiones que contribuyeron a la concesión del título de «Excelentísima» a la ciudad y a su Cabildo Catedralicio.

La colocación de su escultura en la plaza Eduardo de Castro permite así incorporar al espacio público la memoria de una figura estrechamente vinculada a la historia de Astorga y, especialmente, al nacimiento del proyecto arquitectónico que acabaría convirtiéndose en uno de los principales símbolos de la ciudad.
La nueva pieza se integra en el conjunto de actuaciones desarrolladas durante el Año Gaudí 2026, que está permitiendo recuperar y poner en valor distintos aspectos del patrimonio y de la historia vinculados al Palacio de Gaudí y a las personas que hicieron posible su construcción.

Tras el acto, la Unidad de Música de la División «San Marcial» de Burgos ofreció un concierto en el Teatro Gullón de la bimilenaria ciudad.

